LA ILUSTRACIÓN EN AMÉRICA: JUAN JACOBO ROSSEAU, MONTESQUIEU, VOLTAIRE Y OTROS:
La ilustración ejerció una poderosa influencia en el pensamiento filosófico y político durante el siglo XVIII. La idea de la ilustración contribuyó a romper la tiranía política y el poder del alto clero. Su ideal de la libertad religiosa fue una de las causas principales de la separación de la iglesia y el Estado.
A partir del siglo XVII, y muy especialmente en el siglo VXIII, se observa en EUROPA gran efervescencia intelectual que se conoce como la ilustración o siglo de las luces.
Estos cambios ocurrieron desde finales de la EDAD MEDIA: la influencia del renacimiento, la prosperidad de la clase media, y los amplios horizontes que abrió el conocimiento de las tierras recién descubiertas.
La revolución intelectual se inspiró en las ideas de RENATO DESCARTES (1569-1650), fue el defensor firme del racionalismo filosófico. Para él, solo se podia llegar al conocimiento mediante un método de deducción que consistía en partir de verdades o axiomas simples y evidentes por sí mismas, y luego deducir de ellas, mediante el razonamiento, las conclusiones particulares. Su doctrina fue expuesta en su discurso del método, dominó el pensamiento filosófico del siglo XVII.
Los más destacados seguidores del racionalismo fueron BENITO SPINOZA y TOMÁS HOBBES. Spinoza sostiene que en el universo sólo existe una sustancia esencial, esta sustancia única es Dios, Hobbes consideraba la geometría como el único método adecuado para llegar a la verdad, negaba lo espiritual.
ISAAC NEWTON (1642-1727) creó la concepción de un universo mecánico. Llegó a enunciar el principio de la gravitación universal “la materia atrae a la materia en relación directa con sus masas y relación inversa al cuadrado de la distancia”
Newton expresó en forma matemática, la concepción mecanicista de la naturaleza.
JOHN LOCKE (1632-1704) creó una nueva teoría del conocimiento que sirvió de base a la filosofía de la ilustración. Considera que no hay ideas innatas que el hombre al nacer tiene su mente en blanco; No hay nada registrado, ni siquiera la idea de Dios.
Se le considera el padre de los principios liberales, su obra sostiene, que en un principio los hombres vivían en un estado natural donde prevalecía la libertad e igualdad y no existían gobiernos. Locke censuraba el absolutismo. Sus ideas de un gobierno limitado por los derechos naturales y el derecho a oponerse a la tiranía, influyeron notablemente en los acontecimientos revolucionarios del siglo VXIII.
La revolución intelectual alcanzó su máximo desarrollo en el siglo VXIII, en el movimiento conocido como la ilustración. Se inicio en 1680 e influyo en AMÉRICA,
Las ideas impulsaron los acontecimientos que habrían de derrumbar el sistema económico, social y político implantado por el absolutismo.
Las ideas más importantes que animaron a la filosofía de la ilustración son las siguientes:
La razón es la única guía para llegar al conocimiento, idea esta que descansa en el pensamiento cartesiano: cogito ergo sum.
El universo es una máquina regida por leyes inflexibles, la naturaleza es uniforme. Esta es la esencia del pensamiento filosófico newtoniano.
La mejor forma de vida es la más sencilla y natural. La religión, el gobierno y las instituciones económicas deben desprenderse de todo artificio y organizares conforme a la libertad natural.
El ser humano no es malo por naturaleza, la sociedad lo induce a cometer actos de crueldad y villanía.
lunes, 9 de junio de 2014
La iglesia como productora del conocimiento
La ciencia medieval, regida por la iglesia como única productora deconocimiento incuestionable radicado en la divinidad, dejaba a la sociedadinmersa en una mentira que se creía como la verdad o que se dudaba pero teniamiedo de su benefactores; los príncipes, los terratenientes y clérigos, queintimidaban a la sociedad para que creyeran en su verdad incuestionable y asísolo ellos disfrutar de la verdad y de los placeres de la ciencia.La ciencia comenzó su lucha por medio de la duda de una sociedad demasiadoignorante para desarrollar sus propias fuerzas. De esta manera la ciencia leproporciono una salida de sus represores a la sociedad, por medio de la búsquedapor aliviar los problemas de la existencia humana como principal arma contra ladominación del orden medieval. Aun así la sociedad se encontraba inmersa en unmundo de ignorancia regido por las creencias religiosas, en este panorama laciencia se encontraba con un nuevo obstáculo que era hacer comprender a losociedad que no era necesario regirse por el saber religioso, si no que con laayuda de la ciencia y la búsqueda de el saber por el saber mismo, para poder escapar de la ignorancia, la sociedad podría valerse de su razón y entendimientopara entender la percepción del mundo y convertir su vida en una vida activa
Pederastia en la iglesia católica
Los casos de pederastia cometidos por miembros del clero de la Iglesia católica hacen referencia a una serie de abusos sexuales contra menores de edad que han sido documentados y denunciados ante las autoridades civiles de varios países.
Hoy vemos que lo que se veía antes como un caso aislado de abuso a menores, es hoy en México escándalo de primera plana en los diarios, de golpes bajos en el Congreso y de inacción de los poderes judicial y ejecutivo. Nunca me imaginé ver la palabra "pederastía" en el encabezado de un diario mexicano y hoy sucedió. En poco tiempo, cientos de sacerdotes han sido condenados judicialmente por cometer delitos sexuales contra menores y un buen número de obispos han cesado de sus cargos al hacerse públicas sus conductas pederastas. La Iglesia esconde y minimiza este tremendo problema, pero no estamos ante algo puntual sino ante la consecuencia de sus graves errores estructurales. En Pederastia en la Iglesia católica se analiza y denuncia, con solidez y dureza, la realidad, causas y efectos de la pederastia clerical, se cuantifica su dimensión, y se muestra que la cúpula de la Iglesia, incluido el Papa, mantiene una legislación canónica que obliga a encubrir y perdonar los delitos del clero. Encubrir esos delitos es una práctica cotidiana en las diócesis católicas, aportando un gran número de casos bien significativos, con nombres y apellidos, de España, Francia, Italia, Alemania, Austria, Polonia, Gran Bretaña, Irlanda, Estados Unidos, México, Centroamérica, Costa Rica, Puerto Rico, Colombia, Argentina, Chile... Australia.
"Las conductas de abuso sexual a menores por parte de clérigos, así como el patrón de conducta encubridor por parte de las autoridades eclesiásticas, contradicen el Evangelio, vulneran la dignidad y los derechos fundamentales de la persona, y cuestionan la naturaleza misma de la misión de la Iglesia en el mundo y el papel de sus autoridades.
CRONISTAS DE INDIAS: BARTOLOMÉ DE LAS CASAS, OVIEDO Y BAÑOS:
Las primeras crónicas sobre los sucesos del Nuevo Mundo y especialmente sobre el escenario sobrecogedor que se ofreció a los ojos de los conquistadores, se deben a los propios protagonistas del gran encuentro entre dos mundos, hasta entonces solamente presentido. El que inicia la secuencia es sin duda el Almirante Cristóbal Colón. Sus cartas a los Reyes Católicos en las que expresa su admiración por el paisaje y sus habitantes de las tierras por él descubiertas abren una tradición y toda una corriente descriptiva del Nuevo Mundo, que contará en lo adelante con extraordinarios cultivadores, muchos de los cuales nos toca enumerar en esta reseña. como cronistas de la nueva realidad histórica de Tierra Firme.
Es indudable que ante los sucesos singulares de los que los Conquistadores son testigos con frecuencia, surge la expresión asombrada del Cronista. En vez de la historia reflexiva, sujeta a ciertos cánones de tipo académico, como dijera Luis Alberto Sánchez, la función del cronista fue la de «ver y contar». Se extasiaron en la soberbia naturaleza americana, para entonces de una virginidad a toda prueba, e impelidos por el reclamo de lo maravilloso convirtieron en relatos fantásticos muchos de los sucesos que les tocó narrar.
La lista de los llamados Cronistas de Indias es verdaderamente numerosa. De ellos hemos seleccionado unos cuantos nombres muchos de los cuales están intimamente relacionados con la aparición de Venezuela como entidad geográfica, en el escenario de Tierra Firme.
La lista comprende los siguientes nombres: Cristóbal Colón, Gonzalo Fernández de Oviedo, Fray Bartolomé de las Casas, Pedro Mártir de Anglería, Francisco López de Gómara, Juan de Castellanos, Fray Pedro de Aguado, Fray Pedro Simón, José Oviedo y Baños, José Gumilla y Fray Antonio Caulin.
FRAY BARTOLOME DE LAS CASAS (1484-1566)

Nace Fray Bartolomé de las Casas en el año 1484 en la ciudad española de Sevilla. Este hom bre abnegado cumplíó en las Indias Occidentales una gran labor como protector de los primítivos habitantes, y aún se conservan sus crónicas en las que narra episodios históricos del Nuevo Mundo. con cierto apasionamiento. Entre las obras escritas por el célebre religioso se encuentran las siguientes: Historia de las Indias. La Destrucción de las Indias. Relaciones y Cartas de Cristóbal Cólón, etc.
En el libro titulado Historia de la Indias, hace Fray Bartolomé de las Casas un análisis de las leyes que regían a los habitantes del Nuevo Continente. Su búsqueda se centra en los puntos negativos que contenían los preceptos, dictados por las autoridades supremas de la colonia. La explotación del indigena; por parte de los colonos es una de las principales preocupaciones del ilustre prelado. No concebia él una justicia a media en la que se desobedeciera la premisa máxima del respeto por la condición humana. Por eso, se convirtió en portavoz y luchador a tiempo completo a favor de los antiguos pobladores de nuestra América.
Sus apreciaciones en cuanto al proceso de evangelización resultan agudas y reveladoras de que el pensamiento de Fray Bartolomé de las Casas era de avanzada para la época. Veamos el siguiente fragmento, extraido de la Historia de las Indias: «Por la tercera ley se mandaba que cada uno de los españoles que tenian indios hiciese una casa de paja, para que fuese iglesia (...) y que fuese una persona con ellos para les decir el Ave Maria, y el Paternoster, y el Credo la Sawe-Regina: esta persona era el minero de las minas y el estanciero de las estancias o granjas, para escarnio de la fe y la religión cristiana, que; como arriba dijimos, las dijesen las dichas oraciones en latin o en romance, que no entendian más que si en algarabia se las dijeran, ni más ni menos, como si a papagayos instruyeran.
JOSE DE OVIEDO Y BAÑOS (1671-1738)
Con José de Oviedo y Baños se inicia una nueva etapa en el proceso constitutivo de la historia nacional. Es verdad que entramos en el pórtico del siglo XVIII. La influencia de Solis y de Melo. afirma el rumbo de nuestra historiografia. Ya la labor de Oviedo y Baños no es la de “ver y contar” simplemente, sino que estudia, coteja, consulta documentos. Su vida misma se diferencia absolutamente de la de sus antecesores. Ya no anda el historiador en busca de hazañas y de gloria. En su casa posee biblioteca y tranquilidad. Es casi un profesional de las letras. Sus largos ratos de estudio y su holganza económica le permiten imprimir a su obra histórica un sello distinto al de sus antecesores. Ya Oviedo y Baños precisan la necesidad de un estilo. Como el infante Don Juan Manuel en el siglo XIV español, Oviedo es presa de cierto narcisismo literario. Julio PlanChart, en su magnífico trabajo sobre el historiador, incluido en su libro Temas Críticos, asienta que «Lo pintoresco, lo colorido y lo musical distinguen la prosa de Oviedo y constituyen las cualidades características de ella». El historiador transitaba por rumbos definidos.
Si realmente todavía la Historia no contaba con una orientación científica, como la del siglo XIX. Oviedo y Baños, a pesar de no haber superado en forma absoluta la etapa de las crónicas, echa las bases de lo que vendría a ser, andando el tiempo, la verdadera literatura nacional. Aunque nacido fuera de Venezuela, Oviedo y Baños amó como el que más esta tierra y en ella acabó los últimos días de su vida. Por eso Julio Panchart en el estudio citado afirma: «Los cronistas vieron con ojos españoles los hechos narrados por ellos: Oviedo los mira con ojos venezolanos. En las reflexiones que de cuando en cuando inserta en su narración está el interés y el sentido del criollo y, sobre todo, amó esta tierra y dejó demostración de ello escribiendo su Historia como no lo hicieron otros venezolanos por nacimiento y con raíces venezolanas más hondas en el tiempo, el gusto por el estilo sugerente y adornado es cosa muy venezolana y se repite en la historia literaria con caracteres muy' definidos: los escritores más glorificados entre nosotros son los que gustan del saboreo de la palabra. Oviedo, por su vida y por el hecho esencial de ella. Es un venezolano tipíco y su gloria nos pertenece». El entronque literario de Oviedo y Baños con nuestros mejores poetas y prosistas subsiguientes a él es notorio y elocuente. Su descripción de Caracas, de aquella ciudad apacible en la que vivió y quiso. tuvo profundas resonancias en poetas románticos del siglo XIX, como Heriberto Garcia de Quevedo, Pérez Bonalde y muchos otros que siguieron repitiendo la imagen de la perpetua primavera que el viejo historiador, en su Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela, aplicó al paisaje y al clima de la ciudad fundada por Diego de Losada.
GONZALO FERNANDEZ DE OVIEDO Y VALDES (1478-1557)
Gonzalo Femández de Oviedo y Valdés fue otro de los personajes que escribió acerca del nuevo continente. Nace Oviedo en Madrid en agosto de 1478 Y durante su existencia se dedicó a recorrer las vastas tierras hasta entonces desconocidas. De todo aquel caudal de experiencias nacen sus crónicas en las que describe con estilo sencillo. pero elegante. la belleza de los paisajes y la naturaleza americana. Su obra fundamental se titula Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano. Este documento histórico es uno de los que ofrece mayor información acerca de la época. En sus descripciones no escapa ningún detalle acerca de la fauna. la flora y las costumbres de los primitivos habitantes. A tal respecto. resalta su crónica sobre la isla de Cubagua en la cual Oviedo y Valdés demuestra su desarrollado espíritu de observación.
En el libro XXV de la Historia General y Natural de las Indias. hay un capítulo en el que el cronista reseña algunas informaciones sobre la provincia de Venezuela. En cuanto al origen de las informaciones. Oviedo señala: «Preguntando yo a un testigo de vista tan reverendo Y Sabio y de tanta autoridad, como es el señor Obispo don Rodrigo de Bastidas, las cosas de los indios de la provinzia de Venezuela é sabiendolo él tan bien como pastor de aquellas ánimas,é assi en sus ritos e ceremonias como en la fertilidad de la tierra é otras particularidades, me dixo las que en este capítulo diré». Aunque él no fue testigo directo. su narración está llena de precisiones. En un primer momento. nos refiere la fertilidad y las bondades que ofrecen los paisajes naturales de la provincia; para luego ahondar en las costumbres y rituales de los aborígenes, habitantes de la región.
Las primeras crónicas sobre los sucesos del Nuevo Mundo y especialmente sobre el escenario sobrecogedor que se ofreció a los ojos de los conquistadores, se deben a los propios protagonistas del gran encuentro entre dos mundos, hasta entonces solamente presentido. El que inicia la secuencia es sin duda el Almirante Cristóbal Colón. Sus cartas a los Reyes Católicos en las que expresa su admiración por el paisaje y sus habitantes de las tierras por él descubiertas abren una tradición y toda una corriente descriptiva del Nuevo Mundo, que contará en lo adelante con extraordinarios cultivadores, muchos de los cuales nos toca enumerar en esta reseña. como cronistas de la nueva realidad histórica de Tierra Firme.

Es indudable que ante los sucesos singulares de los que los Conquistadores son testigos con frecuencia, surge la expresión asombrada del Cronista. En vez de la historia reflexiva, sujeta a ciertos cánones de tipo académico, como dijera Luis Alberto Sánchez, la función del cronista fue la de «ver y contar». Se extasiaron en la soberbia naturaleza americana, para entonces de una virginidad a toda prueba, e impelidos por el reclamo de lo maravilloso convirtieron en relatos fantásticos muchos de los sucesos que les tocó narrar.
La lista de los llamados Cronistas de Indias es verdaderamente numerosa. De ellos hemos seleccionado unos cuantos nombres muchos de los cuales están intimamente relacionados con la aparición de Venezuela como entidad geográfica, en el escenario de Tierra Firme.
La lista comprende los siguientes nombres: Cristóbal Colón, Gonzalo Fernández de Oviedo, Fray Bartolomé de las Casas, Pedro Mártir de Anglería, Francisco López de Gómara, Juan de Castellanos, Fray Pedro de Aguado, Fray Pedro Simón, José Oviedo y Baños, José Gumilla y Fray Antonio Caulin.
FRAY BARTOLOME DE LAS CASAS (1484-1566)

Nace Fray Bartolomé de las Casas en el año 1484 en la ciudad española de Sevilla. Este hom bre abnegado cumplíó en las Indias Occidentales una gran labor como protector de los primítivos habitantes, y aún se conservan sus crónicas en las que narra episodios históricos del Nuevo Mundo. con cierto apasionamiento. Entre las obras escritas por el célebre religioso se encuentran las siguientes: Historia de las Indias. La Destrucción de las Indias. Relaciones y Cartas de Cristóbal Cólón, etc.
En el libro titulado Historia de la Indias, hace Fray Bartolomé de las Casas un análisis de las leyes que regían a los habitantes del Nuevo Continente. Su búsqueda se centra en los puntos negativos que contenían los preceptos, dictados por las autoridades supremas de la colonia. La explotación del indigena; por parte de los colonos es una de las principales preocupaciones del ilustre prelado. No concebia él una justicia a media en la que se desobedeciera la premisa máxima del respeto por la condición humana. Por eso, se convirtió en portavoz y luchador a tiempo completo a favor de los antiguos pobladores de nuestra América.
Sus apreciaciones en cuanto al proceso de evangelización resultan agudas y reveladoras de que el pensamiento de Fray Bartolomé de las Casas era de avanzada para la época. Veamos el siguiente fragmento, extraido de la Historia de las Indias: «Por la tercera ley se mandaba que cada uno de los españoles que tenian indios hiciese una casa de paja, para que fuese iglesia (...) y que fuese una persona con ellos para les decir el Ave Maria, y el Paternoster, y el Credo la Sawe-Regina: esta persona era el minero de las minas y el estanciero de las estancias o granjas, para escarnio de la fe y la religión cristiana, que; como arriba dijimos, las dijesen las dichas oraciones en latin o en romance, que no entendian más que si en algarabia se las dijeran, ni más ni menos, como si a papagayos instruyeran.
JOSE DE OVIEDO Y BAÑOS (1671-1738)

Con José de Oviedo y Baños se inicia una nueva etapa en el proceso constitutivo de la historia nacional. Es verdad que entramos en el pórtico del siglo XVIII. La influencia de Solis y de Melo. afirma el rumbo de nuestra historiografia. Ya la labor de Oviedo y Baños no es la de “ver y contar” simplemente, sino que estudia, coteja, consulta documentos. Su vida misma se diferencia absolutamente de la de sus antecesores. Ya no anda el historiador en busca de hazañas y de gloria. En su casa posee biblioteca y tranquilidad. Es casi un profesional de las letras. Sus largos ratos de estudio y su holganza económica le permiten imprimir a su obra histórica un sello distinto al de sus antecesores. Ya Oviedo y Baños precisan la necesidad de un estilo. Como el infante Don Juan Manuel en el siglo XIV español, Oviedo es presa de cierto narcisismo literario. Julio PlanChart, en su magnífico trabajo sobre el historiador, incluido en su libro Temas Críticos, asienta que «Lo pintoresco, lo colorido y lo musical distinguen la prosa de Oviedo y constituyen las cualidades características de ella». El historiador transitaba por rumbos definidos.
Si realmente todavía la Historia no contaba con una orientación científica, como la del siglo XIX. Oviedo y Baños, a pesar de no haber superado en forma absoluta la etapa de las crónicas, echa las bases de lo que vendría a ser, andando el tiempo, la verdadera literatura nacional. Aunque nacido fuera de Venezuela, Oviedo y Baños amó como el que más esta tierra y en ella acabó los últimos días de su vida. Por eso Julio Panchart en el estudio citado afirma: «Los cronistas vieron con ojos españoles los hechos narrados por ellos: Oviedo los mira con ojos venezolanos. En las reflexiones que de cuando en cuando inserta en su narración está el interés y el sentido del criollo y, sobre todo, amó esta tierra y dejó demostración de ello escribiendo su Historia como no lo hicieron otros venezolanos por nacimiento y con raíces venezolanas más hondas en el tiempo, el gusto por el estilo sugerente y adornado es cosa muy venezolana y se repite en la historia literaria con caracteres muy' definidos: los escritores más glorificados entre nosotros son los que gustan del saboreo de la palabra. Oviedo, por su vida y por el hecho esencial de ella. Es un venezolano tipíco y su gloria nos pertenece». El entronque literario de Oviedo y Baños con nuestros mejores poetas y prosistas subsiguientes a él es notorio y elocuente. Su descripción de Caracas, de aquella ciudad apacible en la que vivió y quiso. tuvo profundas resonancias en poetas románticos del siglo XIX, como Heriberto Garcia de Quevedo, Pérez Bonalde y muchos otros que siguieron repitiendo la imagen de la perpetua primavera que el viejo historiador, en su Historia de la Conquista y Población de la Provincia de Venezuela, aplicó al paisaje y al clima de la ciudad fundada por Diego de Losada.
GONZALO FERNANDEZ DE OVIEDO Y VALDES (1478-1557)
Gonzalo Femández de Oviedo y Valdés fue otro de los personajes que escribió acerca del nuevo continente. Nace Oviedo en Madrid en agosto de 1478 Y durante su existencia se dedicó a recorrer las vastas tierras hasta entonces desconocidas. De todo aquel caudal de experiencias nacen sus crónicas en las que describe con estilo sencillo. pero elegante. la belleza de los paisajes y la naturaleza americana. Su obra fundamental se titula Historia General y Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano. Este documento histórico es uno de los que ofrece mayor información acerca de la época. En sus descripciones no escapa ningún detalle acerca de la fauna. la flora y las costumbres de los primitivos habitantes. A tal respecto. resalta su crónica sobre la isla de Cubagua en la cual Oviedo y Valdés demuestra su desarrollado espíritu de observación.
En el libro XXV de la Historia General y Natural de las Indias. hay un capítulo en el que el cronista reseña algunas informaciones sobre la provincia de Venezuela. En cuanto al origen de las informaciones. Oviedo señala: «Preguntando yo a un testigo de vista tan reverendo Y Sabio y de tanta autoridad, como es el señor Obispo don Rodrigo de Bastidas, las cosas de los indios de la provinzia de Venezuela é sabiendolo él tan bien como pastor de aquellas ánimas,é assi en sus ritos e ceremonias como en la fertilidad de la tierra é otras particularidades, me dixo las que en este capítulo diré». Aunque él no fue testigo directo. su narración está llena de precisiones. En un primer momento. nos refiere la fertilidad y las bondades que ofrecen los paisajes naturales de la provincia; para luego ahondar en las costumbres y rituales de los aborígenes, habitantes de la región.
sábado, 7 de junio de 2014
LOS ENCICLOPEDISTAS
El Enciclopedismo
Fue un movimiento filosófico -cultural que se
originó debido a la influencia de la Ilustración, se desarrolló en Francia, y
buscaba catalogar o concentrar todo el conocimiento humano a partir de nuevos
principios de la Razón. Fue impulsado y editada por: Diderot,
d' Alember
Diderot
Se dedicó a los más distintos ámbitos de la
ciencia; sus intereses abarcaron áreas de la química, de la física, de las
matemáticas, así como también y sobre todo, de la historia natural, la anatomía
y la medicina. Por todo ello, Diderot formó parte del espíritu intelectual del
siglo XVIII, manteniéndose al tanto y participando activamente de las
principales discusiones y formación de teorías en su época
D' Alember
D'Alembert contribuyó de un modo muy personal a esa
obra. En todo caso, tuvo una mentalidad enciclopedista, lo que se pone de
manifiesto en que, al final de su vida, escribió una Memoria personal contando
cómo amaba las letras
Diderot pidió la colaboración de D’Alembert, quien
se encargó de redactar el Discurso preliminar. En él D’Alembert presenta la
Enciclopedia como un sistema de todos los conocimientos humanos; al ser éstos
inabarcables, busca una manera de representarlos en síntesis y, para ello,
sigue la clasificación del «árbol del canciller Bacon», que divide la actuación
de las facultades intelectuales y fabriles del hombre en facultades de memoria,
razón e imaginación. La memoria es la sede de la experiencia o del conocimiento
directo (historia); la razón, de la reflexión hecha con el razonamiento
(filosofía); la imaginación, de la imitación reflexiva (bellas artes o poesía).
Cada uno de estos grandes grupos de ciencias y actividades humanas se subdivide
en muchos otros apartados que configuran, en definitiva, el árbol «de las
ciencias, de las artes y de los oficios».
El primer volumen aparece en 1751; su publicación se
suspenderá en 1752, tras la publicación del segundo volumen, y en 1759, cuando
D’Alembert se retira del proyecto y se suprimen los permisos de publicación
concedidos. A partir de esta fecha, publicados siete volúmenes, Diderot
prosigue solo la edición de diez volúmenes de texto y cuatro de índices hasta
1765 y, posteriormente, cuatro volúmenes más de índices hasta 1772. Colaboran
en la obra Rousseau, Voltaire, charles Montesquieu.
Voltaire Rousseau Montesquieu
Los pensadores franceses, que se llamaron a sí
mismos Les Philosophes, tenían aprecio de la situación inglesa, tanto en su
organización política, social y económica, como en su filosofía. De ahí
surgieron algunas de las ideas de la Ilustración francesa, que incluyen, fe en
el progreso humano, la educación como instrumento para mejorar a los hombres,
libertad religiosa e igualdad entre todos los seres humanos, y un gobierno del
pueblo como expresión de un convenio entre ciudadanos.
La Ilustración francesa tuvo su origen inmediato en
los avances de las ciencias naturales, la técnica y la investigación, que
motivó su ideal de que la razón dominara no solo la naturaleza sino la
sociedad. La razón poseía la vitalidad para cambiar la realidad. La visión del
mundo de la Ilustración fue retomada por la burguesía, que ya tenía la
conciencia de su condición por su ascenso económico. Así, para los ilustrados,
una formación racional y una educación humanista proporcionaban el progreso de
la sociedad y desarrollaban el cosmopolitismo (idea de una burguesía
universal), la concordia entre los hombres, así como la felicidad tanto de los
individuos como de la colectividad. De esta forma, el movimiento ilustrado fue
adquiriendo un matiz cada vez más ideológico y, posteriormente, jugaría un
papel muy activo en el proceso de la Revolución Francesa.
La
finalidad de la enciclopedista era:
ü Divulgar el
saber de su tiempo, con fines de desarrollo social y económico de los seres
humanos.
ü Divulgar y
promocionar las ideas republicanas y democráticas.
ü Exponer los vicios del orden existente.
ü Erradicar la
superstición y la ignorancia.
ü Luchar por el restablecimiento de la libertad
natural del hombre.
ü Exponer un
conjunto de ideas para combatir el feudalismo y absolutismo.
ü Exponer en
suma la filosofía de la ilustración.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)